En el ecosistema empresarial actual, la competitividad no solo se mide por el producto o el servicio que ofreces, sino por la capacidad de tu equipo para comunicarse con el mundo.
Sin embargo, muchas empresas posponen la formación en idiomas por una cuestión de presupuesto o por la falta de tiempo para gestionar trámites administrativos. Lo que pocos saben es que gran parte de esa inversión ya está realizada, solo que aún no le han puesto nombre.
El presupuesto que se evapora cada 31 de diciembre
Cada mes, todas las empresas que cotizan a la Seguridad Social generan un crédito destinado exclusivamente a la formación de sus trabajadores.
Es un recurso que ya habéis pagado, pero que tiene una «cláusula de caducidad» implacable: si no se utiliza dentro del año natural, el importe se pierde definitivamente. No es un saldo que se acumule para el ejercicio siguiente. Cada 1 de enero, el contador vuelve a cero.
En Playroom School of English, vemos cómo cada año miles de euros destinados a mejorar el talento de las plantillas se quedan en el olvido simplemente por falta de asesoramiento.
No permitas que el presupuesto de tu empresa se desvanezca por no haber dado el paso a tiempo.
Somos tu departamento de gestión
Sabemos perfectamente que el día a día de una empresa es absorbente. Entre entregas, reuniones y gestión de clientes, lo último que quieres es sentarte a descifrar la plataforma de Fundae o los requisitos técnicos de la formación bonificada.
Nuestra propuesta es sencilla: nosotras nos encargamos de todo el proceso. Desde el primer minuto, realizamos la consulta técnica para averiguar de qué importe exacto dispone vuestra empresa para formación este año. Te informamos con total transparencia de cuánto podéis ahorraros en vuestras clases de inglés, de modo que la inversión final sea mínima. Queremos que vuestra única ocupación sea ver cómo vuestro equipo gana fluidez y seguridad en sus presentaciones internacionales, mientras nosotras resolvemos la burocracia.
Formación real para desafíos reales
En Playroom no creemos en los métodos de «talla única». Una formación bonificada a través de Fundae solo es rentable si los empleados aplican lo aprendido desde el primer día. Por eso, nuestras sesiones para empresas huyen de la teoría densa y se centran en la comunicación práctica: liderar reuniones por videoconferencia, redactar correos electrónicos profesionales o negociar con proveedores extranjeros sin malentendidos.
Apostar por el inglés de tu equipo es, en realidad, apostar por la agilidad de tu negocio. Y si además puedes hacerlo optimizando vuestros recursos económicos actuales, se convierte en la decisión estratégica más lógica del trimestre.
¿Hablamos?
Solo necesitamos que te pongas en contacto con nosotras y nos facilites el nombre de tu empresa. En pocos días sabrás exactamente de qué presupuesto dispones para transformar el inglés de tu plantilla este año. No dejes que vuestro crédito se pierda; conviértelo en el motor que vuestra empresa necesita para crecer.